La capacitación en las organizaciones del transporte es una necesidad que todos percibimos, contar con operadores confiables que hagan operaciones rentables se vuelve hoy indispensable ante los índices de siniestralidad en robos y accidentes que estamos enfrentando, sin embargo, también sabemos que capacitar a empleados que rápidamente se pueden ir a otra empresa a trabajar será dinero desperdiciado y eso desalienta las inversiones en capacitación.

Retener a los operadores es difícil pero no imposible, en estos tiempos en donde se cotizan demasiado alto y cambian de empleador a conveniencia podemos para romper este ciclo, entender que el reclutamiento, la capacitación y retención de los operadores debe ser parte de un proceso integral dentro de la compañía.

Un conductor que pertenece a una empresa de transportes o participa en las actividades de distribución de una empresa no puede ni debe ser considerado como un empleado más, es el empleado más importante y el eje del negocio; alrededor de él deben tomarse importantes decisiones y enfocar acciones integrales.

Todas las áreas de la organización están entonces directamente relacionadas con ellos: recursos humanos, nóminas, trafico, mantenimiento, operaciones, seguridad, administración de riesgos etc. Deben enfocar sus esfuerzos en una sincronía perfecta y responsable. He aquí una de las ventajas de organizar el trabajo bajo una alineación a un sistema de gestión.

También debemos entender que hacer esto es parte de la administración de riesgos dentro de la empresa.

Administrar riesgos, va más allá de comprar seguros y operar la relación con la aseguradora para el reclamo de siniestros. Si vemos la actividad del transporte como una actividad económica expuesta a importantes riesgos entonces todas las acciones de la empresa deben participar de la gestión de estos para asegurar la rentabilidad y continuidad del negocio.

Desde esta óptica debemos reivindicar la función del operador, replantear nuestra relación y generar un ambiente de seguridad, empatía y bienestar. Cuando los operadores perciben esto de parte de su empleador incrementamos en mucho las posibilidades de retener y captar más empleados que se vuelvan socios de largo plazo.

Todos estamos en búsqueda de respuestas sobre este tema pero quizá más bien debemos empezar por hacernos más preguntas que nos permitan descubrir más posibilidades.

¿Qué acciones debe emprender mi organización que nos permitan hacerla atractiva a mayor número de operadores? ¿Qué están deseando recibir de nuestra organización los conductores que nos permita genera un vínculo más allá de lo que hoy conocemos?

Hasta la próxima.

Enrique Beltrán

Presidente IPRESET