Si tenemos reglamentos de tránsito municipales, estatales y federales, delitos del fuero común y delitos federales relacionados con el transporte y además 22 mil muertos al año en accidentes de tráfico más todos aquellos que quedan lesionados y con secuelas de por vida, pregunto entonces, ¿quién está conduciendo la política pública en torno a esta epidemia?

Porque de eso se trata, quizá no es común oírlo pero el número de muertes que tenemos como país al año son una epidemia que debiera ser tomada con la seriedad que corresponde por las autoridades, sin embargo no existe el marco normativo suficiente que obligue a la Federación a intervenir a través de una ley de nivel federal al respecto.

Pero más allá de la disertación jurídica, veamos la realidad y simplemente no hay una rectoría del estado alrededor de la seguridad vial, existen sólo esfuerzos aislados y temporales con un leve efecto poco medible.

Es por eso que celebro y nos sumamos como IPRESET al esfuerzo extraordinario que comienza a realizar la ANASEVI; una organización que aglutina los esfuerzos de todos aquellos que trabajamos por cuidar la vida, porque de eso se trata exactamente, la seguridad vial preserva la vida e integridad de todos los actores que participamos en los entornos urbanos conduciendo cualquier tipo de vehículo.

La suma de los esfuerzos que se agrupan en la ANASEVI con seguridad nos llevarán a transformar nuestro entorno de ser poco seguro a ser aquel que anhelamos, el esfuerzo acaba de empezar y hay mucho por hacer infraestructura urbana, regulación y política pública, verificación de condiciones físico mecánicas de las unidades, seguro obligatorio, capacitación en más empresas, etcétera.

Llegaremos más rápido si sumamos más energía al esfuerzo del Doctor Arturo Cervantes, quien con gran visión toma el volante en esta ruta que parece tan larga pero indispensable para llegar a ser la nación que soñamos.

Es momento de encarar con gran responsabilidad la tarea de disminuir el número de muertos por accidentes en este país sobre todo si consideramos que es la primera causa de muerte en niños, no es el cáncer, ni la diabetes, ni la obesidad, los niños se mueren principalmente por la falta de seguridad vial.

Que la negligencia y la ignorancia no nos arrebaten el futuro de la nación.

Enrique Beltrán - Presidente IPRESET